Síntesis
Fecha: 11/18/2010

Fuente : FINANCIERO
Sección : NEGOCIOS
Red ferroviaria, vital para movimientos estratégicos
Desde los albores del porfiriato el inicio y culminación de la Revolución Mexicana, la red ferroviaria instalada en el Valle de México fue vital para el tráfico de mercancías y las comunicaciones e incluso para el movimiento estratégico de tropas.

Para los caudillos el tren lo era todo: palacio, alcoba, sala de recepción, cuartel, banco, cárcel y sanatorio. Unas veces se vislumbraba, detrás de los cristales de los vagones del tren, la barba blanca de Venustiano Carranza, otras a Pancho Villa o a Francisco I. Madero.
Aunque la estación de ferrocarriles de pasajeros a principios de siglo se localizaba en la estación de Buenavista, todos los trenes que llegaban a la ciudad de México confluían en el entramado de vías que hoy lleva como nombre Ferrovalle Intermodal (FI) -una terminal intermodal de contenedores-, que es actualmente operada por la compañía Ferrocarril y Terminal Ferroviaria del Valle de México.
FI cuenta con 325 kilómetros de vía principal, 322 kilómetros de vía secundaria, 39 kilómetros de vía industrial y 161 kilómetros de vías particulares, los cuales son prácticamente imperceptibles a los ojos de los habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).
La mancha urbana ha absorbido a la central ferroviaria, sin embargo, las dimensiones de las vías que de ella emanan y sus patios de maniobras, son tales que sus límites territoriales llegan a los municipios de Huehuetoca, Naucalpan, Teotihuacán y Los Reyes, Estado de México, así como a una fracción de la zona industrial de Vallejo, en la delegación Azcapotzalco, Distrito Federal.
Cuenta con una zona de maniobras integrada por un patio de recibo de 16 vías férreas, dos patios de despacho con 44 vías, y un patio de clasificación considerado único en América Latina, con un sistema de clasificación automática de unidades por gravedad, conformado por una "joroba" o pendiente, y 48 vías que operan de forma automática mediante un sistema computarizado.
Tras la privatización de la red ferroviaria, hacia 1998 surgió la empresa Ferrovalle, propiedad a partes iguales de los ferrocarriles Ferromex-Ferrosur; Kansas City Southern de México (KCSM), y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la cual se encarga de operar el centro de intercambio FI más importante del país.
Productos de uso diario
El director general de Ferrovalle, Isaac Franklin Unkind, relató en entrevista que la empresa parte de un modelo estadounidense, que permite a las empresas ferroviarias concesionarias reducir los costos del tráfico de contenedores, ya que el volumen de operaciones es tan intenso que la mercancía que viene de Guadalajara hacia el Puerto de Veracruz, o de Coatzacoalcos a Torreón, o de Nuevo Laredo a Manzanillo, por ejemplo, forzosamente tiene que pasar por el Valle de México.
Consideró que la central es estratégica para el país, ya que, ejemplificó, el 80 por ciento de los granos que se comercializan -maíz, arroz, trigo y sorgo- entran o salen por ferrocarril, y al menos 20 productos de uso cotidiano se transportan por sus vías (vehículos, autopartes, detergentes, materiales de construcción, etcétera).
Problema de precios
El ejecutivo reconoció que desde la época porfirista no se ha construido un kilómetro de vía adicional a la red original, salvo algunos tramos para conectar poblaciones.
Manifestó que una de las razones es porque al margen de los grandes corredores ferroviarios se construyeron las grandes ciudades industrializadas más importantes del país y están servidas por el ferrocarril.
Otra de las razones, resaltó, es que la industria es intensa en capital, de modo que la inversión que supone la construcción de una nueva vía es muy costosa: representa cerca de un millón de dólares por kilómetro, sin considerar que se necesitan grandes extensiones de tierra y la liberación de derechos de vía, así como los costos adicionales que representa la topografía.
Comentó que en el mandato de Porfirio Díaz, más que una economía boyante que permitiera tener los recursos para construir la red ferroviaria, fue determinante la visión de la necesidad del país de mover grandes volúmenes de mercancías a grandes distancias, en un territorio de más de dos millones de kilómetros cuadrados de extensión.
Ferrovalle, apuntó, cada año invierte cerca de cien millones de pesos en el mantenimiento de su infraestructura, y en este año, es especial la implementación de Tecnologías de Información.
La industria, viva
Franklin Unkind señaló que aunque la población considera que las vías están subutilizadas, por la desaparición del transporte de pasajeros -lo que dio origen a que el 100 por ciento de las operaciones sean de carga-, la industria ferroviaria "está más viva que nunca".
Mencionó que de acuerdo con datos de la industria, antes de que las vías fueran concesionadas a inversionistas privados, alrededor del 12 por ciento de la carga total del país se movía por ferrocarril, y actualmente esta cifra es entre 24 al 26 por ciento, sobre una base de carga mucho mayor.
El directivo indicó que existe una tendencia a confrontar el transporte de ferrocarril y el autotransporte, sin embargo, uno no subsiste sin el otro, ya que el tren es perfecto para mover grandes volúmenes de mercancía a grandes distancias -una tolva de cien toneladas equivale a cuatro camiones-, y el camión se encarga de distribuir cargas más pequeñas al interior de las ciudades, donde los trenes no pueden entrar.
Isaac Franklin Unkind informó que Ferrovalle Intermodal registró un movimiento total de 182 mil 76 contenedores en el tercer trimestre del año, lo que representa un crecimiento del 37 por ciento en comparación con 2009, y de 13 por ciento frente a 2008.
Manifestó que la cifra récord en operaciones hacia el Valle de México representa una clara reactivación de la economía, y sobre todo del volumen de exportaciones hacia el exterior, principalmente Estados Unidos.
Dijo que la tendencia positiva de enero a septiembre permite a la compañía proyectar que 2010 cerrará con una operación total de 260 mil 863 contenedores, lo que se traduce en un incremento del 39 por ciento en comparación con 2009, y de 17 por ciento frente a 2008.
En cuanto a movimiento de carros ferroviarios, mencionó que Ferrovalle acumuló de enero a septiembre 668 mil 947 unidades, una cifra 5.9 por ciento mayor a 2009, lo que permite estimar que al cierre del año la cifra total se ubicará en 893 mil 652 carros. Las ventas crecerán de 8 a 10 por ciento, frente a lo alcanzado en 2009.
Hacia 2011, anticipó, esperan un crecimiento del 5 al 6 por ciento en movimiento de carros, superior al desempeño de la economía previsto por el Banco de México, lo cual irá de la mano del incremento de la infraestructura de puertos y eficiencias de cruces fronterizos.
Vagones antiguos
Dentro de sus activos, Ferrovalle tiene un carro de 1930, el cual se presume que fue usado por funcionarios del gobierno federal de la época, e incluso por presidentes de la República para viajes oficiales. Con capacidad para ocho personas, cuenta con una recámara principal con baño y regadera y aire acondicionado, lo cual para la época era lo más lujoso y lo último en tecnología.
De igual forma, el tren está equipado con dos cabinas para pasajeros, un comedor de madera fina y una cocina.
Actualmente es usado por la compañía para dar recorridos a sus clientes hacia Teotihuacán, para mostrarles la infraestructura con la que cuentan.


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Referencia en internet:
http://impreso.elfinanciero.com.mx/pages/Ejemplar.aspx