| Estados norteños lideran en polígonos industriales |
A lo largo de la República Mexicana existe un total de 661 parques industriales públicos y privados, de los cuales, 65% está en siete estados del norte, de acuerdo con el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC).
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Nuevo León concentra 94 unidades, es decir, 14.2% del total; Baja California, 84; Estado de México, 67; Tamaulipas, 51; Sonora, 47; Coahuila, 46, y Chihuahua, 42.
Esta estrategia inmobiliaria de concentración de empresas en un solo punto no sólo promueve un desarrollo urbano ordenado, reduciendo la distancia entre polos industriales necesitados de servicios, sino que aporta al inversionista mayor certidumbre tanto jurídica como en términos de la infraestructura disponible.
Además, un polígono de uso industrial incentiva la creación de redes de proveeduría local para abastecer a las grandes empresas, lo cual se traduce en crecimiento del empleo y desarrollo en la región, comenta el CIDAC en su estudio “Reshoring México 2014: Índice de Capacidad de Atracción de Inversión Manufacturera”.
Las ocho industrias mexicanas con mayor capacidad de atraer inversión hacia el 2020 son las de electrodomésticos, computadoras y electrónicos, plásticos y hule, metalmecánica, fabricación de equipos de transporte, muebles, equipo eléctrico y equipo médico.
“No obstante, es esencial que los inversionistas consideren que el país cuenta con las condiciones necesarias para instalar sus plantas. Para ello, se deberían de incrementar los incentivos para mejorar las condiciones de los parques industriales, como receptores de inversión, y la información sobre sus condiciones juega un papel crucial”, refiere.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), del total de empresas que tienen establecidas, 42.2% proviene de Estados Unidos, seguidas de México (29.7%), Alemania (4.8%), Japón (4.7%), Corea del Sur (2.8%) y Canadá (2.4 por ciento).
NO ES PARA TODOS
A nivel nacional se observa una marcada concentración de la cantidad de parques industriales, ya que 65% de ellos se encuentra en los estados del norte.
Flavia Rodríguez, subdirectora general técnica en la consultoría aregional, explica que este desequilibrio se debe, en gran medida, a la cercanía con Estados Unidos de los estados norteños y su marcada vocación exportadora.
No obstante, el Bajío-centro es la zona que se ha beneficiado de la redistribución de inversión en parques industriales, tras la crisis en seguridad en los estados norteños.
En opinión de la especialista, a pesar de sus bondades, el modelo de parques industriales no tiene garantizado su éxito en todas las entidades federativas, principalmente al sur del país.
Aunque las administraciones estatales busquen instalar un mayor número de parques, aún cuentan con deudas pendientes en temas como infraestructura, mano de obra calificada y desarrollo social para convertirse en destinos atractivos para la atracción de capitales.
Estas entidades, en cambio, deben fortalecer sus vocaciones naturales ligadas a la agricultura, la ganadería, el turismo y la industria textil, agrega.
SE NECESITAN BUENAS FINANZAS
El CIDAC advierte que la promoción industrial, principalmente a cargo de los gobiernos estatales, está acotada en función de sus ingresos y el manejo eficiente de sus recursos, por lo que contar con finanzas sanas a nivel gubernamental es un tema esencial y clave en el desarrollo de estos núcleos industriales.
“El manejo imprudente de los recursos del erario ha limitado la capacidad que tienen los gobiernos para dar incentivos fiscales adecuados a las empresas o mejorar la infraestructura y los servicios que necesitan las plantas manufactureras. Si el presupuesto enfrenta fuertes limitaciones, es natural suponer que los gobiernos priorizarán las actividades más esenciales con esos recursos. Quitar presupuesto a la educación, seguridad o salud es mucho más difícil que quitarlo a la promoción empresarial o al tipo de incentivos que pueden ofrecerles a potenciales inversionistas”, explica en el documento.
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